Vergüenza les tenía que dar a los que esta madrugada
han robado muchas de las bombillas que decoran los abetos en el Paseo de la Independencia. No sé qué gracia le ven a llevárselas, puesto que después tenemos que pagarlas todos nosotros.
En otro orden de cosas,
han encontrado a Saddam en su localidad natal, Tikrit. Aún les queda Bin Laden por ahí suelto.