Citroen se caracterizaba hace más de 20 años por sus diseños atrevidos, cuya principal característica era una parte delantera afilada con poca resistencia al aire. Con el DS, coloquialmente llamado "Tiburón", por primera vez un coche familiar se pareció en la parte delantera a un estilizado deportivo. Fué un coche mítico, y sólo otro coche mítico podía reemplazarlo. Fué el Citroen CX, que tomó la denominación del coeficiente Cx, que mide la penetración del aire. Después desapareció esa forma de diseñar coches. Llegaron los BX, Visa, AX, ZX, Xantia, Xsara... todos con diseños poco arriesgados, de venta fácil y de los que se vendieron muchas unidades. La única apuesta arriesgada que se realizó fué el XM, y fracasó estrepitosamente frente a los Mercedes, BMW serie 5, Opel Omega y demás.Roberto Abizanda Santos. rabizanda@gmail.com.